Muchísimas gracias. Gracias a todos y a todas. Estuve varias veces en este salón, la verdad es que está desbordado. Hoy, cerca de 300 intendentes e intendentas de toda la Argentina se dieron cita en la Capital Federal ante las autoridades nacionales para ponerle palabra a lo que está pasando, a representar, a intentar retratar, pero también a buscar soluciones y respuestas.
Voy a tratar de ser breve, pero creo que pocas veces tuve una audiencia tan importante, porque hoy lo que estamos haciendo acá es poner en común lo que realmente pasa en nuestro país, con lo que todos los días, todas las mañanas, todas las noches, escuchan, recepcionan, pero sobre todo le ponen el cuerpo a la situación.
Quiero decir que nadie nos va a poder acusar ni de hacer un diario paralelo, ni de querer presentar algo exagerado. Lo que tenemos que hacer, y lo que estamos haciendo hoy, es mostrando una realidad, una situación que se está intentando ocultar por todos los medios. Quiero empezar por ahí.
La verdad, Fernando [Fernando Espinoza, intendente de La Matanza], a toda la mesa de la FAM, muchísimas gracias por haber hecho este esfuerzo. Tenemos desde Tierra del Fuego a La Quiaca, tenemos todos los puntos cardinales representados hoy. Así que voy a tratar de aprovechar muy bien este ratito para compartir algunas miradas, algunas experiencias y hacer algunas invitaciones y propuestas para lo que se viene.
Lo primero, creo que, si bien está cambiando el clima social, el clima mediático, venimos de una etapa —si me permiten— como muchas veces pasó con experiencias de este tipo, de derechas neoliberales de gobierno, hay una etapa donde hay una especie de pacto de silencio sobre las realidades que generan las políticas. Un pacto de silencio acompañado de esos discursos sobre un sufrimiento necesario, inevitable, para luego llegar al paraíso, a la tierra prometida o a un bienestar. Esto lo hemos visto tantas veces y lo hemos visto incluso en épocas recientes. Sin embargo se repite, creo yo, con algunas novedades también en cuanto al discurso en este Gobierno.Este Gobierno es un gobierno que al asumir dijo que a los pocos meses la economía iba a rebotar, iba a crecer en V, que iba a crecer “como pedo de buzo”. Y lo dijeron una vez, otra vez, que los precios iban a bajar, pero los salarios subir, que las jubilaciones, que le iba a alcanzar a la gente.Esto ya lo escuchamos 20 veces.
Ahora, yo creo que es muy importante para nosotros mostrar, exhibir y romper esa teoría de que la Argentina anda bien, viene bien, de que vamos bien, de que es un éxito y que, en todo caso, falta un tiempito para que lo reciban todos. Hay que romper con algo que tratan de instalar como un consenso. Esa es una primera cuestión, la realidad, el diagnóstico de la realidad.
Yo les puedo decir, y hoy acá está manifestado, porque nadie se viene desde los cuatro puntos cardinales a llevar un documento, a firmar un documento, nadie se toma el trabajo de hacerlo, de moverse con las responsabilidades cotidianas que tiene, si no fuera porque sentimos que hay una imperiosa necesidad de poner un grito que cuente la crisis de lo que está ocurriendo con nuestro pueblo en la Argentina. Por eso, hoy hay un grito que se empieza a oír desde el interior profundo, desde el interior de nuestra provincia, desde el conurbano, desde todo el país. Esto anda mal, la micro está mal y la macro es espantosa, y esto no le está sirviendo a nadie, prácticamente en ningún lugar de nuestro país y en ningún sector tampoco de la economía.
Esa es una cosa, mostrar que en cada uno de los municipios, de las intendencias, de los gobiernos provinciales también, mostrar que cada día hay más pedidos de trabajo, más problemas de alimento, más problemas con los remedios. Es decir, que la retirada absoluta del Estado nacional de sus funciones y obligaciones, no produjo un reemplazo por el mercado por otras fuerzas que lo suplanten, sino que generó una verdadera catástrofe social, productiva, laboral, económica. Eso es lo que se está viviendo. Y eso no está dicho. Yo creo que probablemente el colectivo, el grupo que con más claridad y más credibilidad lo puede decir es el de los intendentes e intendentas de la República Argentina, porque en cada pueblo, en cada lugar, son ustedes los que conocen esa realidad, los que la recepcionan y los que hoy también la unifican y la manifiestan.
Segundo problema. Primero era esconder lo que está pasando, o hacer creer que está bien o que simplemente es un sector, o que es una posición partidaria y política que quiere hacerle daño al Gobierno o que quiere llevarse alguna ventaja. Esta es la genuina preocupación de lo que vemos. Segundo problema que veo. Las causas. ¿Por qué pasa lo que pasa? Fundamental. Otra enorme discusión. Recién lo hablaba con los compañeros. Corremos el riesgo de que se conozca la situación actual o se avizore y se vea lo que está ocurriendo, pero que se le atribuyan las causas a un factor equivocado. Yo le asigno muchísima gravedad a eso.
Lo decía el otro día en la apertura de sesiones o en alguna reunión grande: estos programas económicos no solo prometen para más adelante un bienestar que no existe, sino que además le echan la culpa a la víctima. Le echan la culpa al que sufre. Entonces al empresario pyme, que hoy le está yendo mal, sea del sector industrial, agropecuario, sea de una economía regional, un comerciante, le echan la culpa. ‘Está mal, invertiste mal, te ubicaste mal, te capacitaste mal o no estás suficientemente tecnificado’. Es culpa del empresario o del pyme, es culpa de él, es culpa de ellos. O si no, y también, de los laburantes. Es culpa del laburante que no se capacitó, que no se preparó, que tiene que reconvertirse. O peor, es culpa de las familias, de la cultura nuestra, del sistema educativo. Es culpa siempre de algo exterior y de algo ajeno. Todos nosotros, los que somos militantes, dirigentes políticos, los que tenemos responsabilidad de gobierno, hemos visto como en los últimos dos años entramos en un tobogán barranca abajo. Y esto ocurrió desde el día uno que se empezó a aplicar esta política económica.
Esta batería de decisiones. Yo sintetizo en política económica, pero son hechos que tienen que ver con la Ley Bases, con la desregulación, con la desprotección, con la retirada del Estado nacional. No se sintetiza en política económica. No es solo una cuestión de tipo de cambio, tasa, importaciones, salario, es todo eso, pero hay mucho más. Hay un esquema que además por primera vez dijo “vengo a destruir el Estado y vengo a extranjerizar la producción y vengo a desindustrializar y vengo a concentrar”. Es un gobierno que por primera vez dice, “hay que festejar al monopolio”. Nunca se vio. Pero lo está haciendo y me parece que es importante también, porque si no corremos un riesgo enorme que efectivamente el que recibe estas políticas, las sufre y está siendo víctima, sienta que es culpa de él. Yo lo dije el otro día y lo repito hoy, al empresario, al laburante, a la familia, al estudiante, al docente, al científico, al investigador, le digo lo mismo, no sos vos, es Milei. Esto es culpa de Milei. Esto es culpa de esta política económica.
Y creo que hay que machacar con esto porque si no, también se corre el riesgo de que se identifiquen los hechos que tienen que ver con la falta de transparencia, la corrupción, las diferentes denuncias, o con los modos y los tuits y los insultos, y se crea que la política estaba bien, pero la implementaron mal. Cada vez que uno de estos programas económicos fracasa, llegan a la misma conclusión, que son las formas, que son los modos, que es la velocidad. Teóricamente lo de Macri, el problema que tuvo es que fue gradual y tenía que ser en shock. Ahora fue en shock, entonces dicen ‘ahora tenemos que hacerlo gradual’. Pero fíjense, siempre, sistemáticamente, el riesgo que nosotros corremos es que se instalen algunos de los elementos de estas políticas como hechos necesarios, naturales, forzosos. “Había que hacerlo”, “alguien lo tenía que hacer”, “había que ir por este lado”, ¿en qué? En destruir la educación pública, “había que destruirla, no se puede”; en sacarle sus recursos a los jubilados, en sacarle los remedios a la gente, “eso había que hacerlo, después podemos discutir lo demás”. Y fíjense, lo mismo con respecto al aparato productivo argentino, con respecto al federalismo,“¿cómo vamos a estar sosteniendo actividades económicas que quedan tan lejos, que hay tanto flete? No, eso no es eficaz, no es eficiente”, entonces cualquier idea de distribución, de equidad territorial, cualquier idea de igualdad en la Argentina, “no, eso estaba mal”.
Corremos ese riesgo, que ahora, incluso los sectores de poder, los sectores mediáticos, los sectores políticos que apoyaron a Milei digan, “no, está mal, pero el problema era cómo lo hizo, cómo puteaba, o lo que hacían en ANDIS, o lo que hacía con su hermana”. Y ese es el problema, entonces, ¿cuál sería la solución? Seguir con las mismas políticas económicas, seguir con el mismo proyecto de país, y cambiar el elenco, cambiar el staff, cambiar a los que lo llevan adelante, por otros que hagan exactamente lo mismo. O peor todavía, que cuando se acabe la experiencia de Milei, cuando se acabe en ya menos de dos años el gobierno de Milei, nos vengan a decir, “hay que hacer lo mismo, porque eso es necesario, es imprescindible, y es lo que necesita la Argentina”.
Miren, compañeros y compañeras, no hay ningún intendente de nuestra patria, no hay ningún gobernador, Gitano [Matías Moreno, subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires], que no sepa que nosotros necesitamos en la Argentina un plan de desarrollo, que tenga salarios dignos, y condiciones de trabajo dignas. Todos sabemos que tenemos que explotar los recursos naturales, pero cuidando el ambiente, y distribuyéndolo para la Argentina. Todos sabemos que tenemos que tener un proceso productivo, pero que tiene que incluir a todo el país, no solamente a 20 manzanas de la Capital Federal, que son las de la timba. Todos sabemos que tiene que haber salud y educación, con acceso para todos y para todas. Todos sabemos que tiene que haber infraestructura social crítica, estratégica, que alcance a todos los puntos de nuestro territorio. Si nosotros dejamos pasar la idea de que esto está bien pero se hizo mal, estuvo mal implementado, se corre el riesgo de que el país que queremos se nos aleje de nuevo.
Entonces yo lo veo como una tarea, ya estoy diciendo tres tareas; una tarea tiene que ver con que esta crisis no puede ser una crisis silenciosa. No estoy diciendo, no estoy hablando de modos, de procedimientos, estoy hablando de que nos quieren hacer creer que la Argentina crece bárbaro, pero falta que derrame. ¿Cuántas veces? Nos quieren hacer creer que ahora hay que hacer un pequeño esfuerzo y después va a venir la mejora permanente. Nos quieren hacer creer que está bien entregar nuestros recursos naturales, poner en riesgo nuestra integridad territorial. Incluso nos quieren plantear que el país federal hay que disolverlo de alguna manera porque el Gobierno nacional no tiene ninguna responsabilidad, todo es un problema de los gobernadores y de los intendentes, cuando nos sacan los recursos, cuando nos están dejando en una situación tan complicada.
Ahora hablo un rato de cómo es gobernar en esta época y por qué es urgente plantear estas cuestiones. Pero una tarea es dejar en claro que el programa y el proyecto de Milei hace agua por todos lados, funciona mal y le está arruinando la vida a la gente en todos los puntos de nuestro país.
Segundo lugar, que es eso y no otra cosa, que no es ni lo que le dejaron ni la guerra en el exterior, que es esta política económica la que es desastrosa para nuestro pueblo.
Y en tercer lugar, que este modelo de país, un país primarizado en lo productivo, precarizado en lo laboral y en lo social, un país donde cada uno se tiene que, con el sálvese quien pueda, conseguir los recursos para comprar todo, que la libertad es solo libertad de comprar y vender en el mercado, ese modelo de país es lo que tenemos que salir a discutir, porque sino no solo no vamos a poder explicar y no se va a poder comprender lo que nos está pasando hoy, sino que para colmo lo más complicado es que nos va a costar enhebrar, articular y construir una alternativa que vuelva a gobernar la Argentina en favor de los sectores populares, de todo nuestro interior federal, de los sectores productivos, de los jubilados, que cuide nuestra universidad, que cuide nuestra ciencia, nuestro arte, nuestra cultura y que no entregue ni un centímetro de nuestra soberanía, sino que, por el contrario, la defienda.
Este tipo de cosas creo que es el desafío que tenemos. Tenemos que hablar, Fer, Kato [Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos], Julio [Julio Alak, intendente de La Plata], todos los compañeros que vienen trabajando esta convocatoria, es muy importante decir que con la situación actual hay una intención de tirarnos el fardo a nosotros. Hay una intencionalidad. Lo hemos visto con la discusión sobre las tasas, pero lo vemos ahora con cada uno de los problemas que se van suscitando y que se van cada vez profundizando más.
¿Por qué digo esto? Porque hay un Gobierno nacional que ha resuelto arbitrariamente que nada de lo que pasa con la gente y en el territorio es un problema suyo. Se ocupa de cuestiones barométricas de la macroeconomía, de estabilidad de determinadas variables, pero los problemas reales de la gente no son, según ellos, del Gobierno nacional.
Y acá lo quiero decir porque con esto todos, radicales, peronistas, vecinalistas, estamos en contra desde el punto de vista ideológico, partidario, desde el punto de vista de nuestra cultura y nuestra historia. Es obvio que estamos en contra de esa idea de que el Gobierno nacional no se ocupa de nada, viaja por el mundo promocionando teorías que desconocemos y que se ocupa solamente de atraer inversores con beneficios, que no tienen ni una pyme ni un kiosco, esto que le dan al RIGI. O sea, el que la yuga no lo tiene, pero que se ocupan solo de eso y todo lo demás es un problema de las provincias y de los municipios.
Vamos a hablar un poco de eso. El Gobierno nacional está cerrando ahora el programa Remediar. El Gobierno nacional está cerrando ahora el programa de capacitación para el trabajo, un millón de personas en todo el país. El Gobierno nacional viene de terminar con los medicamentos oncológicos, de terminar con el incentivo docente. El Gobierno nacional no distribuye libros en las escuelas, no se ocupa de acompañar la infraestructura. Nos paró 2.000 obras en todo el país. Esto nunca se ha visto.
Entonces uno puede dar la discusión desde la historia, desde la necesidad, desde la ideología, desde los partidos, desde las regiones, pero hay algo que hay que dejarlo en claro: el Gobierno nacional, por la forma en la que se constituyó y construyó la unión nacional y nuestro país, nuestra Nación, el Gobierno nacional, Milei, lo que está haciendo es incumplir la Constitución de la Nación Argentina. Es obligación, es responsabilidad del Gobierno nacional cumplir el 14 bis, no es que se pueda desentender y va para los niveles de gobierno locales o los niveles provinciales, se tiene que ocupar, es ilegal lo que están haciendo. Lo hemos reclamado muchas provincias. Lo hemos reclamado en la Corte Suprema, lo reclamamos permanentemente, los fondos que cortó, incumpliendo leyes, incumpliendo los acuerdos fiscales que había, interrumpiendo convenios de obra, todo esto lo hemos reclamado. Son deudas, en el caso de la provincia de Buenos Aires, 15 millones de millones de pesos de deuda tiene el Gobierno nacional con la Provincia por incumplimientos de cuestiones que estaban marcadas y planteadas en leyes, normas, acuerdos, presupuestos, y eso pasa en todo el territorio argentino.
Ahora bien, y quiero agradecerle, no sólo al Gitano, sino a los compañeros, somos 6 compañeros que nos reunimos de varias provincias, ustedes saben, de Formosa, Santiago del Estero, de La Pampa, de Tierra del Fuego, el compañero Gildo, todos ellos están acá presentes a través de ustedes, no pudieron venir, estaban todos invitados y estaban invitados todos los que quisieran acompañar.
El Gobierno nacional nos robó recursos, lo decía recién Fer, que no son ni de este gobernador, ni de ese gobernador, ni de cada uno de los intendentes, ni de un ministerio en particular, son de cada uno de los vecinos y vecinas, de los habitantes, son del pueblo. Se ha robado recursos del pueblo y lo ha puesto en la bicicleta financiera, para alimentar su bicicleta financiera, cuando dicen “no hay plata2 pregúntense cuánto se paga de intereses por día con el programa de endeudamiento y sobreendeudamiento del Gobierno nacional. Con cada uno de esos números se podría hacer, recuperar la obra, poner a trabajar. Por supuesto, y lo que le perdonan de impuestos a los sectores más concentrados es lo que también la sacan de la salud, la educación, de cada una de las localidades, de los pueblos, de los municipios de la Argentina.
Así que nosotros sufrimos el robo de Milei, estamos sufriendo también las consecuencias de la política económica, porque ha pasado mil veces, cada vez que aplican estos planes de ajuste permanente, cada vez que la política es reducir recursos, obras, puestos de trabajo, no cuidar las industrias, las empresas, a los comerciantes, el turismo, las economías regionales. Cada vez que pasa esto, empieza un proceso que es una espiral, un círculo vicioso de achicamiento, y es lo que les está pasando, reducen y cortan elementos que tienen que ver con dinamizar, con la actividad económica, y cuando pasa eso la actividad desfallece y entonces los ingresos son menores. El ajuste es infinito, no es que hay un ajuste, es el más grande del mundo que dicen que hicieron de una vez, después sigue, escuchábamos el otro día que han dado la orden de seguir ajustando, porque después recaudan menos, entonces para sostener los números fiscales tienen que volver a ajustar, y después van a recaudar menos, y menos. Es un proceso, es una carrera hacia la desaparición del Estado mismo, hacia su destrucción, y de la economía. El Gobierno nacional que no cumple, la economía que se achica, los bolsillos que se revientan, la gente que se endeuda y no puede pagar. Las faltas que hay van generando también un problema de recursos. El Gobierno nacional se borra de todo, se roba la plata, y después dice “las provincias y los municipios se tienen que hacer cargo de todos los problemas”. Problemas que crecen, no hay lugar de este país, de nuestra provincia, acá hay intendentes de nuestra provincia, del interior, del conurbano, en todas las provincias, ciudades grandes, medianas, pequeñas, en todos lados pasa lo mismo. Cada vez tenemos menos instrumentos, menos recursos, y cada vez más necesidades, es un triple torniquete, porque por un lado el Gobierno nacional que desatiende sus responsabilidades y obligaciones, y nos las quiere trasladar. Al mismo tiempo, la situación financiera que empiezan a vivir provincias, municipios, el propio Gobierno nacional, es cada vez más complicada, y al mismo tiempo, tercer factor, aumenta la necesidad, y mientras los recursos bajan linealmente, la necesidad aumenta exponencialmente, porque se ha quintuplicado.
Leía el otro día, ahí en La Rioja, que decían “se quintuplicó la demanda de alimentos”. Son necesidades, ahora que saquen los remedios, ¿qué es lo que va a pasar? Al mismo tiempo desregulan el mercado de alquileres, que hoy lo festejaban de nuevo. ¿Qué pasó con los alquileres? Por encima de la inflación, por encima de todos los ingresos, cuando la gente ya no tiene ni ingresos. ¿Qué pasa con el combustible? Antes de la guerra, ya había tenido una evolución, los tarifazos, ¿qué pasa con cada uno de los factores de los gastos? Los llaman fijos, son la vida de la gente, y no alcanzan.
Pibes y pibas que iban a un colegio en la provincia de Buenos Aires, donde nosotros los subsidiamos, de gestión privada, pero no pueden pagar la cuota subsidiada, y se van al gratuito. Lo estamos viendo en todos lados, una migración del sistema de obras sociales, hubo un documento de la CGT, estos días, decían “están quebrando todas las obras sociales”. ¿Por qué? Porque los salarios bajan, el empleo cae y los costos médicos suben, los privados no se pueden sostener, están quebrando las clínicas privadas, para colmo no pagan lo del PAMI, es generalizado. ¿Y a dónde va? ¿A dónde va toda esa gente? ¿A dónde van todos esos compatriotas que se quedan sin laburo, que ya no pueden pagar los remedios? ¿A dónde van a ir? Acá tenemos un ejemplo claro de que por democracia y por representación política, los intendentes, los gobernadores que son conscientes de esta situación, nunca, pero nunca, le dan la espalda a ese pueblo que necesita.
Ustedes, nosotros, somos los que estamos sosteniendo esta situación cada vez más grave y crítica, si no estuviera en cada pueblo un intendente que cuando no hay para el remedio se la rebusca para acompañar, que cuando no hay para la comida ayuda a poner el plato de comida en la mesa, que cuando no le alcanza le da una mano, si no hubiera eso la Argentina de Milei hoy estaría en una calamidad absolutamente desatada.
La contención, el acompañamiento, lo están haciendo justamente los que el gobierno de Milei critica, odia, insulta, somos los que estamos haciendo todo eso.
Los tres factores: nos saca recursos, quita programas, la crisis económica hace caer los ingresos y aumentan las necesidades exponencialmente. En esa situación estamos.
Yo quiero decir que, en este punto donde ya es muy difícil, yo llamaba a que el diagnóstico, a que la realidad la contemos y la mostremos, con que alcemos la voz en nombre de los que representamos cada uno de nosotros, alcemos la voz para contar lo que realmente pasa en los barrios, lo que realmente pasa con la salud en este momento, lo que pasa con el alimento, que lo contemos, que lo expliquemos.
Los síntomas que hay de dificultad, de problemas y de crisis social son cada vez más notorios. Hoy ya no lo pueden ocultar ni los que lo venían ocultando hace algún tiempo. Pero es necesario también, por eso mi agradecimiento a todos ustedes y con esto quiero terminar, es muy importante también esto porque nosotros al pueblo, a nuestra gente, le tenemos que decir que hay otro camino. Le tenemos que decir que hay alternativa. Eso es imperioso, porque hay quienes depositaron la confianza y el voto en este gobierno y hoy están decepcionados, esto no les sirve y empiezan a ver por un lado, por el otro, por todos, que no era por acá. Bueno, ¿qué le quieren decir? “Y esto era inevitable. Había que hacerlo, hay que hacerlo y ahora cambiaremos quién lo hace, pero hay que continuarlo”.
Yo creo que hay que trabajar eso. Nosotros tenemos la responsabilidad y la obligación, porque es parte de esa crisis y vamos a ser parte de esa crisis si no logramos comunicar, si no logramos contarle a nuestro pueblo que no, que estamos trabajando para que haya una alternativa política que pueda sacar a la Argentina del pozo en donde la están metiendo. Que si nos ven en internas, si nos ven distraídos, si nos ven ocupándonos de cosas que no son la realidad que tienen y que no son la construcción de un futuro mejor para nuestro pueblo, la verdad que vamos a ser parte del problema.
Así que yo, compañeros, compañeras, intendentas, intendentes, los que no son compañeros o compañeras también, correligionarios, a todos les digo muchísimas gracias, para nosotros que estamos muy cerquita acá del epicentro y que nos quieren tirar todo el tiempo los problemas, es fundamental poder contar que hay muchísimos dirigentes en toda la Argentina, en todos los puntos de la Argentina, peleando por la gente, comprometidos, haciendo las cosas con dignidad, con honestidad, con esfuerzo, viviendo al lado. Ustedes no se pueden ir muy lejos, están ahí, viviendo al lado de sus vecinos y vecinas, ese compromiso es el que nos va a servir para construir una alternativa en la Argentina. Muchísimas gracias. Muchas gracias a todos, a todas. Mucha fuerza. Gracias por venir.