Mariano [Mariano Cascallares, diputado provincial], Juan [Juan Martín Mena, ministro de Justicia y Derechos Humanos], empezamos acá este programa prácticamente al comienzo de nuestro gobierno. Obviamente había venido la pandemia, con lo cual no se podían hacer tantas cosas, así que lo estuvimos preparando y luego lo presentamos en esta misma iglesia. Así que quiero agradecerle a quienes nos prestan este lugar, maravilloso, a Marisa [Marisa Affranchino, pastora de la Iglesia], y quiero agradecerle también a Mariano y a Juan, porque Almirante Brown tiene 23.000 escrituras, sumando todo el trabajo, así que son números enormes para un municipio muy importante, pero en una provincia donde ya llevamos más de 150.000 escrituras tramitadas, entregadas.
Hoy, por primera vez también, cuando inauguramos el SUM de la comunidad, estuve participando de lo que es el comienzo de este trámite, lo que experimentaron todos ustedes, lo que decían en el video, ir, preparar los papeles, acercarse al municipio, a la gente de Tierras, de la Municipalidad, o que lo busquen. Es un trabajo que lleva tiempo, pero que vale la pena si tiene un resultado como este.
Hay familias que están esperando su escritura en nuestra enorme, inmensa provincia de Buenos Aires, a veces hace 5, 10 años, recién nos decían, 30 años, desde el 90, 40 años prácticamente. Hay familias que han esperado 50 años, hemos entregado escrituras para familias que las esperaban hace más de 60 años. Es importante reflexionar entre todos porque este programa está teniendo un impacto enorme, inmenso, en toda nuestra provincia. La pregunta que nos podemos hacer es por qué hay tantas familias que no tienen sus papeles, su título, su escritura, mientras otras fácilmente y rápidamente la obtienen. Hay muchísimas circunstancias diversas, hay una enorme heterogeneidad, pero lo que es cierto es que conseguir la escritura, obtener la escritura, es un trámite que también se puede hacer por privado.
Hay escribanías en la provincia de Buenos Aires, concurre la familia, y si es muy complejo el trámite, si hay que ir a La Plata, si hay que subdividir, eso puede llevar muchísimo tiempo, pero también muchísima plata. Estamos hablando de a veces 3, 4, 5, 6 millones de pesos, no todos lo pueden hacer. Creo que hay que volver sobre temas tan simples que hasta hace poco ni siquiera eran materia de discusión, es evidente que hay quienes pueden y quienes. Pero hoy tenemos un Gobierno nacional y un presidente que dice que todo se tiene que obtener de la misma manera, a través del mercado, de la mano invisible, a través de lo privado, y que eso —fíjense hasta dónde llega— lo llama libertad.
Y vuelvo sobre esta palabra, porque hoy estábamos entregando ya el primero, también acá. Tierra de inauguraciones y de comienzos, estamos lanzando un programa que es dedicado a la población joven y que tiene la palabra libertad, pero entendemos distinto la palabra libertad a lo que dice Milei. Y lo quiero desarrollar un poquito porque con esa palabra se lleva adelante una de las estafas más grandes de la historia electoral argentina.
Le dijeron a nuestro pueblo que traían libertad, viva la libertad. Y libertad sería que todas las miles y miles de familias que no tienen escritura sean libres y la hagan por la propia. ¿Qué problema hay? ¿Cuál es la mentira? ¿Cuál es la estafa que hay escondida en esto? Que no todos pueden. Que no todos pueden por privado pagarse la salud, la educación, la escritura. Hay cosas que no. No por cómo es la Provincia o cómo es la Argentina ni siquiera, por cómo es la región, cómo es el mundo, hay una enorme desigualdad. Y hay quienes no llegan y no les alcanza. Y sin embargo, en nuestra Constitución, en nuestras leyes, y digo más, en nuestra cultura, en nuestra historia, consideramos como pueblo, como Nación, como argentinos, que hay cuestiones básicas que son derechos. Hay un derecho a la educación.
Y tiene que ver con que cada chico y chica, cada pibe y cada piba, pueda ir al inicial, al jardín de infantes, a la primaria, a la secundaria y después también pueda ir a la universidad. Pero eso requiere que haya también un valor que nos caracteriza, que es la solidaridad, el compromiso, la comprensión. Y para que todos puedan hacer el proceso educativo y tener más oportunidades, está el mercado disponible, pero no todos lo pueden pagar. No todos pueden tener una prepaga, no todos pueden ir a una universidad privada.
Recién me vino esto porque escuchaba a una familia que mandaba al nieto a un jardín maternal y no lo puede pagar más. Y entonces están los abuelos. Pero si no estuvieran los abuelos, no puede trabajar la familia. Esas condiciones de desigualdad hacen que no todos –para que tome nota Milei– se pueden pagar las cosas al precio que lo cobra el mercado. Y para los que no pueden pagarla, cuando hablamos de derechos, está el Estado, estamos todos para ayudar a los que están atrás, a los que tienen dificultad, a los que no les alcanza.
Hoy decíamos, entregando, acompañando en el SUM, a una familia que estaba iniciando el trámite que ustedes concluyen hoy. Decían, “mis dos hijos van a la universidad, uno es contador”. Y nos contaba que ellos, que esa pareja, no habían podido ir a la universidad, y los hijos sí. Eso, por supuesto que es bueno para la familia en su conjunto y para cada uno de los individuos. Eso nos quieren enseñar, que veamos todo desde la perspectiva individual. Yo quiero decirle al Gobierno nacional que acá en la Argentina pensamos distinto. Pensamos que que vayan a la universidad, pibes y pibas, cuyos padres, cuyos abuelos no pudieron ir y que lo hagan porque la universidad es pública y gratuita, no es sólo bueno para ellos, es bueno para todos. Nos hace un mejor país, más justo, más desarrollado, con más oportunidades. Acá nos ponemos contentos porque al otro le vaya bien, Milei, no sólo por lo que le pasa individualmente a cada uno sino con una mirada egoísta, con una mirada individualista. No es así, no es como sentimos.
Por eso venimos a decir que está muy bien que en una cancha del Mundial haya aparecido un cartel que decía que “Las Malvinas son argentinas”. Y hay que reafirmarlo. ¡Cómo vamos a estar especulando con eso! Cómo vamos a estar admirando a Margaret Thatcher, son cosas que realmente son muy tremendas. Y lo digo con este tono porque estas escrituras gratuitas le permiten a familias que seguramente o muy probablemente no tengan los recursos para hacerlo de otra manera, tal vez los tienen pero también tienen dificultades, que puedan acceder a un derecho tan básico como que la casa en la que viven, que consiguieron, que construyeron con tanto esfuerzo, tenga los papeles en regla, tenga su documento de identidad, eso sirve, por supuesto.
Es imprescindible para reafirmar la seguridad jurídica de la que tanto hablan cuando son empresas extranjeras y se olvidan cuando son las familias trabajadoras. Entonces, también tiene que haber una seguridad jurídica, sirve para alguna discusión, para alguna disputa, por supuesto, pero sirve para algo más importante también —lo decíamos recién— para que con esa casa que ya tienen puedan conseguir un financiamiento, hacer una ampliación o puedan hacer algo que desean o que necesitan, adquirir algo que necesitan. Sin la escritura no se puede, la casa es igual, las ventanas son las mismas, los ladrillos son los mismos, todo es lo mismo, pero sin la escritura hay cosas que no se pueden, da un acceso adicional.
No les voy a explicar a las más de 1.000 familias, a las 1.500 escrituras que se están recibiendo, la importancia que tiene y, entre otras cosas, se puede usar como garantía para un crédito. Y sí, yo también quiero hablar de ese tema. Vengo, la verdad, no solo enojado, indignado, sino preocupado. Escuché al presidente Milei decir que el tema del endeudamiento es un tema de cada persona. ¿Escucharon? Tenemos millones y millones de personas en la Argentina, de familias que se han tenido que endeudar. Y dice, “es un tema personal. Nadie les puso un revólver en la cabeza”. Hay que ser, la verdad, cruel, además, desapegado del pueblo al que se pretende gobernar, lejano a lo que está pasando.
Creció como nunca, no sólo el endeudamiento sino particularmente la morosidad, familias que han tenido que tomar deuda y que hoy no la pueden pagar, se cuentan por millones y dicen, “no, ese es un problema individual, micro”. Yo soy economista también, pero no hace falta haber estudiado mucho. Milei, si millones de personas tienen el mismo problema, si eso pasa desde que aplican esta política económica, eso no es un problema micro, es un problema de tu gobierno, de la sociedad, es un problema que creó Milei con salarios bajos y endeudamiento caro, donde hay familias que se endeudan para sobrevivir.
¿De qué está hablando, de qué país hablan? ¿En qué cabeza cabe? Creció como nunca en los últimos meses. ¿Se volvieron todos irresponsables, todos amantes de la deuda? No, es que el sueldo ahora a muchísimas familias, están las que perdieron los trabajos y las que el sueldo no les alcanza y se endeudan para cosas básicas, para la supervivencia, para pagar desde las expensas, el alquiler, a la comida, el combustible, son cosas básicas y es un problema masivo y es que se desalinearon, esa macro que dice que está ordenada, que anda bárbaro, para la familia no funciona, para el laburante no funciona. ¿De qué orden nos hablan? ¿De qué equilibrio nos hablan? Si la gente se tiene que endeudar y los pibes se endeudan con la billetera digital para cosas básicas, imprescindibles. Es muchísimo más grave el tema y me parece que sí, que como tantas otras cosas, hablaba el Cuervo [Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad] de los recursos que le han sacado a todas las provincias argentinas.
Hablábamos recién del tema de Malvinas, pero quiero decirlo más claramente, entregar las tierras de nuestro país a extranjeros sin ningún tipo de limitación, es también algo que está en contra de la soberanía, que no nos vengan a engañar, a mentir.
Estos son los problemas reales que estamos teniendo. Yo le quiero agradecer a Mariano, a Juan, es muy importante, estamos acá en Almirante Brown con inauguraciones, con escrituras, con nuevos convenios. La verdad, a Brown le quiero decir, tienen un equipo de gobierno que lleva adelante todos los proyectos que se propone, que nos está permanentemente pidiendo y ofreciendo, hemos copiado de Almirante Brown varios programas que hoy se aplican en toda la provincia de Buenos Aires.
Un orgullo con tanta dificultad poder estar hoy cumpliendo con la necesidad y con el derecho de miles y miles de familias que necesitan su escritura y que la pueden obtener gratuitamente. Quiero, para terminar, decir que esto depende de decisiones, que así como a las familias les va mal, a grandes empresas, a quienes se están llevando parte de nuestros recursos naturales, a los que están en la timba financiera, créanme que con estas decisiones de Milei, con esta política económica, les va muy bien. Hay algo que en economía es una regla, más que destruir riqueza en general, se traslada y se redistribuye, acá lo que está pasando es que se están empobreciendo y se le está complicando la vida diaria y cotidiana a millones y millones de argentinos en favor de un puñado de empresas, de sectores que están haciendo negocios como nunca.
Por eso, quiero agradecerles, decir que vale la pena el esfuerzo pero que esto se resuelve cambiando la política económica, su orientación y las prioridades, primero el trabajo, la salud, la educación, las familias, la gente, nuestros barrios y después hablamos.
Milei, te equivocás, el problema no es la Argentina, es tu política económica, el problema sos vos.
Muchas gracias.