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CHASCOMÚS

Palabras del Gobernador Kicillof durante una entrega de escrituras gratuitas a familias

Miércoles 17 de Junio 2026

Muchas gracias, a todos, a todas. Primero a Chapa, Gastón, Javier [Javier Gastón, intendente local]. Estábamos contando hoy, antes de venir, que esta es nuestra visita número 11 a Chascomús. Y cada vez que vinimos fue a traer obras, a acompañar a la producción. Pero hoy es una visita realmente muy importante, muy emocionante siempre: la entrega de escrituras; estuvimos visitando a una vecina también, que la esperaba hace años de años. Acabamos de darle al señor, esperaba hace 40 años la escritura.

Por un lado, valorar la importancia que tiene la presencia del Estado municipal, del Estado provincial, para cumplir algo que algunos dicen: “es un regalo, una dádiva”; "es algo que se le da gratuitamente a la gente". Yo voy a decir otra cosa: que ustedes tengan su escritura, que finalmente perfeccionen lo que significa la propiedad inviolable, propia de su hogar, no es ni un regalo, ni una dádiva, es un derecho. Y lo digo sabiendo de las discusiones de esta época tan extraña que nos toca vivir, donde dicen que no hace falta la presencia del Estado, que no hace falta ninguna obra pública, que las cosas se hacen solas, o los vecinos juntando plata.

Ahora voy a hablar un poco de eso, pero parto por la cuestión de la escritura. La entrega de escrituras tiene que ver con algo que muchas veces se posterga tantos años. Los que están acá, las familias que las reciben, saben muy bien la dificultad que tiene, lo que significa la espera en términos de angustia, de algo que no está terminado porque tener la casa físicamente es algo que cuesta mucho, a lo que algunos no pueden llegar, pero los que acceden con su esfuerzo y, después, como veíamos hoy, un plan de vivienda, pero después se la apropian, construyen algo más, la convierten en un hogar.

Y luego falta la documentación, decía Chapa, como el DNI de la casa, pero es más que eso. Con la escritura queda certificada la propiedad del inmueble, lo cual hace que —Dios no quiera— si hay alguna discusión, alguna disputa, algo, no haya ninguna duda. La propiedad es legítima, es genuina, tiene sus dueños. Eso es la escritura para algún litigio, pero es más que eso también, porque con la escritura se puede conseguir luego, usando como garantía el inmueble, un préstamo, y a través del préstamo, construir o cumplir algún sueño, algún deseo. Así que sirve como un instrumento, como una palanca, la propiedad que ya tienen para seguir progresando.

Después, lo más importante, porque cuando uno entrega las escrituras esperadas hace décadas a gente mayor, te das cuenta lo que implica, porque muchas veces suben, como recién, con los nietos, con los hijos, para decir: "con esta escritura yo le dejo algo a los que vienen después". Tiene que ver con algo tan importante a lo largo de la historia. Nosotros decimos que cada generación le deja algo a la que viene. Esta es la herencia, es el legado. Así que felicitaciones a todos, a todas, porque se está cumpliendo algo que tiene que ver. Alguien me decía "hace no sé cuánto tiempo que estoy peleando, desde los 18 años, por tener mi escritura", y lo que significa saber que no se puede conseguir.

¿Por qué no se puede conseguir? Hay varios factores. A veces tiene que ver con los esquemas de subdivisión, cuestiones técnicas, tiene que ver con un trabajo que hay que hacer, a veces en la localidad, pero por eso en la municipalidad es tan importante esta función de la parte de tierras o de regularización dominial, que ayuda a hacer esos trámites, pero otra parte de los trámites tal vez son en La Plata.

Y después, algo que me parece que vale la pena pensar, reflexionar, discutir, en las épocas actuales donde nos gobiernan desde Nación los que dicen que hay que destruir el Estado. Les cuento, la escritura se puede conseguir por privado. Hay escribanías que tal vez les pueden hacer la escritura, pero salen 3, 4, 5 millones de pesos; no todos pueden. Es una inversión que no todos la pueden afrontar y la necesitan por igual. Y a veces es una falta de algo que no se hizo antes.

Así que, como tantas cosas, nos quieren hacer creer que la libertad es sinónimo de la libertad de comprar. Entonces son libres de tener casa, pero tienen que tener una cantidad de plata que la mayoría de los trabajadores y trabajadoras de la Argentina y en todo el planeta muchas veces no consiguen la casa propia, o la escritura también, "solucionatelo solo, sálvese quien pueda, el mercado". Todas esas cosas.

Ya van dos años y pico de esa idea de que había que destruir el Estado, y la verdad es que las escrituras no aparecieron por obra y gracia de la mano invisible, aparecieron porque en la provincia de Buenos Aires, no este gobierno, no el gobierno de Chapa, sino el pueblo de la provincia de Buenos Aires decidió que hay ciertos derechos que tienen que cumplirse más allá de las posibilidades económicas que tenga cada uno, que son derechos y es nuestra obligación cumplirlos. Así que nadie venga a decirles que no les corresponde.

Cuento lo más técnico. Las escrituras también tienen algo adicional, que es otra cosa que se podría hacer en la escribanía, vienen con la escritura de este programa “Mi escritura, mi casa”, que es que son bien de familia, eso hace ahora que, vieron las estadísticas, estamos desde que tenemos esta política económica nacional en el peor momento de endeudamiento de las familias y problemas de mora, y esto después trae la cuestión de que la propiedad se pone en discusión. Bueno, esto hace inembargable a las propiedades, son un bien de familia.

Pero además, como reciben la escritura después de tanto tiempo, podría haber una discusión, una duda sobre el impuesto inmobiliario, algún otro impuesto. Esto viene con cero deuda fiscal inmobiliaria, gratuita, la escritura que tanto tiempo hace que necesitaban, que se está cumpliendo.

Y después quiero contar algunas cositas más de lo que venimos haciendo. Hoy estuvimos acompañando —esto para usar el dicho del campo, "para no saludar con gorra ajena"— una inversión que hizo una empresa que tiene tres generaciones, 85 años, Atalaya, de Chascomús, que nos comentaban "está difícil, como toda la vida de toda la gente, se han cerrado ya 26.000 empresas en la Argentina, el consumo para abajo, la industria para abajo, obviamente el comercio para abajo, la vida muy complicada"; y, sin embargo, acá y en la provincia de Buenos Aires  —y los quiero homenajear— contamos con empresarios, empresas familiares, pymes, que en lugar de dar el brazo a torcer, de lo que tienen venderlo y hacerse la plata, y hacer algún negocio financiero, en vez de eso siguen apostando por la producción.

Y decía hoy Jorge, el dueño de Atalaya —tercera generación de propietarios, porque están también sus hijos— "nosotros queremos dar trabajo, dar trabajo es central, es importante". Se hizo con créditos también de nuestro Banco de la Provincia, con la ayuda del Gobierno municipal. Pero nos dicen a veces: "ustedes se pelean con los empresarios, ustedes no se llevan bien…". Mentira.

Nosotros creemos que gobernar es crear trabajo, y para eso se necesitan empresarios, pero no que la timbeen, que la criptomoneda, que no sé qué cosa, sino que inviertan en los pueblos de la provincia de Buenos Aires, que generen infraestructura, puestos de trabajo. Además, Atalaya es sinónimo de la vida de todos nosotros. Es algo más allá de la marca, es algo afectivo, pero es algo que tenemos que seguir haciendo. ¿Qué me decían los empresarios? "Está la cosa mal, pero apostamos a que venga algo mejor". Yo creo que hay que tener esa mentalidad: que venga algo mejor; hay que recuperar una Argentina productiva, solidaria, hay que recuperarla para que sea para todos, no para algunos empresarios de afuera.

Así que venía a plantear eso en un día importante desde el punto de vista también de nuestra historia. Ustedes saben que hoy es un día en el que recordamos a don Martín Miguel de Güemes, ¿no? Cada uno tiene sus patriotas favoritos, eso está bien, en la escuela te los enseñan, pero la historia de Güemes es muy interesante porque era hijo de españoles, de una familia muy importante y decidió abrazar la causa de la Revolución, y de una forma muy especial, porque tuvo contacto con Belgrano, con San Martín, y ahí estaba el problema de que después de la Revolución los españoles todavía amenazaban con venir a recuperar lo que era antiguamente el Virreinato del Río de la Plata.

Se les dio batalla, se trató de avanzar hasta Perú y todos los problemas, ustedes saben: el Cruce de los Andes, todo eso que ocurre después, pero en ese momento era evitar que vinieran los generales españoles a recuperar lo que habíamos decidido que era nuestro, que era nuestro país. Y ahí apareció, obviamente, con la ayuda y con el concurso de nuestros grandes patriotas del Ejército del Norte, Güemes y los gauchos de Güemes, esa guerra gaucha, ese escudo norte que si no lo hubiéramos tenido, la verdad es que hubieran podido recuperar parte del norte argentino.

Entonces fue muy importante, fue una metodología distinta. Después, Güemes se hace también gobernador de Salta, y no lo querían tanto, todavía hasta el día de hoy hay una discusión con eso, porque Güemes lo que decía es que había que defender el país. Y para defender el país tomaba a los que más tenían, a los más acaudalados, les pedía contribuciones para poder sostener esa guerra, que era una guerra, hoy diríamos, de guerrillas, una guerra donde se trataba de atacar, retirarse, tácticamente una verdadera novedad.

Pero hoy lo recordamos a Güemes —perdonen la digresión—, después del triunfo de ayer con Messi, tenemos que recordar que lo más importante es que cada uno ponga lo mejor que tiene, y el que más puede que ponga un poco más, ¿no? Que el que más puede ponga un poco más porque si no, como bien entendió Güemes, esto no se saca adelante. Así que, un día para recordar nuestra soberanía, para recordar a los que dieron la vida, después lo emboscaron, una muerte trágica, joven, hoy con los parámetros actuales, recontra joven. Pero no hay que olvidarse de los que dieron la vida para que tengamos lo que tenemos hoy y para que luchemos por los que vienen mañana. Así que con eso quería decirles que, me preguntaban por obras que dejó Nación, la cloaca máxima. Vamos a seguir trabajando aunque se borren los de allá, vamos a seguir trabajando, haciendo todos los esfuerzos.

Hay que poner corazón cuando la cosa está difícil y pelear por los demás, pelear por los que no tienen, pelear por nuestra provincia de Buenos Aires.

Muchísimas gracias, muchas gracias.