Muchas gracias por esta bienvenida, buenos días. Gracias Fer [Fernando Espinoza, intendente local], gracias Vero [Verónica Magario, vicegobernadora]. Hoy es un día muy importante porque estamos aquí con los docentes, los directivos y quiero decir, también, feliz día para los inspectores, inspectoras de nuestro sistema educativo.
Pero están también las familias que vienen luchando por esto hace muchísimo tiempo. Ya explicó nuestra directora general, nuestra ministra Flavia Terigi, lo que ha resultado en este tiempo la expansión de nuestro sistema educativo, de su infraestructura; la inauguración de edificios tienen que ver con deudas que tienen a veces décadas. Escuelas que han funcionado en condiciones que no eran las óptimas, en esas escuelas modulares, otras veces, como pasa con la secundaria, compartiendo el edificio con la primaria durante muchísimo tiempo. Y esto, por supuesto que cambia el día a día, cambia la vida en la escuela, cambia la posibilidad de tener mejores condiciones en cada una de las aulas pero también en los patios. La escuela funciona en condiciones que no son las que necesitamos para poder llevar adelante la educación, la enseñanza como tiene que ser.
Por eso, cuando llegamos a la Provincia de Buenos Aires, Fer, Vero, yo creo que hacía muchísimo tiempo no se había hecho. Primero, veníamos de una etapa de desinversión enorme. Vero era intendenta, acá, en La Matanza, con Fernando éramos diputados nacionales y hubo en la Provincia de Buenos Aires —antes de que llegáramos— una idea política y económica que era hablar mucho de la educación, pero no poner un mango en las escuelas.
Y así fue como las escuelas se caían a pedazos, o sucedían cosas peores: vimos que explotaban las instalaciones de gas, cosas tremendas por desidia, en ese momento se llamaban más “tijeras” y “ajustes”, pero hoy se llama “motosierra”: se abandona a los que necesitan para darle a los que más tienen.
Por eso nos propusimos arreglar la infraestructura escolar de toda la provincia de Buenos Aires. Cerca de 8.000 obras terminadas. Para todos esos edificios nos dimos un plan, nos propusimos un camino, porque todavía falta, pero en ese camino construimos nuevas aulas en la provincia de Buenos Aires, ahí donde faltaban anexas a las escuelas, son 1.461 aulas. Y escuelas que se caían a pedazos, hubo que cerrarlas y construirlas de nuevo: 531 reinauguraciones de escuelas. Y después, edificios como estos.
Alguno hoy nos va a ver por la televisión o por las redes. Yo los invito a recorrer los 327 nuevos edificios escolares que inauguramos, los que inauguramos hoy en La Matanza, dos escuelas, una secundaria, otra especial, con los talleres, con las aulas, con las cocinas, con los lugares que corresponden. Que lo entienda bien el Gobierno nacional: la educación es un derecho de los pibes y las pibas; no se metan con los pibes y las pibas.
Y el otro día, Fer, cuando estuvimos en Nueva York, me preguntaba el alcalde qué habíamos hecho en educación, y yo sumaba las 1.400 aulas equivalentes a más de 200 escuelas; las 500 reinauguradas, más las 327 nuevas escuelas que hicimos, y eso da, en este periodo —y lo digo con orgullo y sabiendo todo lo que falta en la provincia de Buenos Aires—, más de 1.000 nuevas escuelas para el sistema educativo. Se puede contar, se puede escribir, se puede decir, pero hay que ver en la cara, en la alegría, en la sonrisa de quienes estudian en las escuelas, de quienes enseñan en las escuelas lo que significa tener un lugar digno, un lugar como corresponde.
Por eso, quiero dar un mensaje para terminar. Estas cosas no pasan ni por milagro, ni, menos todavía, por la mano invisible del mercado. Cuando dicen que de la educación se tienen que ocupar las familias en las casas, o si no las empresas privadas generando rentabilidad, nosotros les contestamos que así es imposible que haya educación para todos y todas.
Por eso vengo hoy, con estas inauguraciones en La Matanza, a decir que vamos a seguir luchando por más y mejor educación pública, gratuita y de calidad. Necesitamos que los chicos y las chicas terminen la secundaria y vayan a la universidad de manera gratuita en toda la provincia de Buenos Aires. Estos días hay paro en las universidades de toda la Argentina, así que vamos a decir juntos y bien alto: ¡viva la educación pública!
Muchísimas gracias.