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SAN VICENTE

Palabras del Gobernador Kicillof durante una entrega de viviendas

Martes 6 de Octubre 2026

Muchas gracias. Nico [Nicolás Mantegazza, intendente local], es la visita número 21 al municipio. Cada vez que venimos a San Vicente es para hacer algo sustancial, importante, lo hemos hecho en el terreno de la salud, de la educación, el hospital, la universidad, obras de todo tipo.

Y también hoy, para sintetizar, con este barrio, un barrio nuevo, un barrio precioso, hermoso. Quiero felicitarlos, Nico, Silvina [Silvina Batakis, ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano], Kato [Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos], a todos los que tuvieron que ver con esto porque la verdad es que es mágico. Es maravilloso encontrar que donde había nada, ahora está la infraestructura, están las calles, están las casas, y hoy hay 64 familias que empiezan a habitar un barrio nuevo, muy bien, una ciudad nueva en San Vicente. Uno de los municipios que, antes de que llegara el intendente que tienen hoy, tenía mucha postergación, mucha necesidad, porque también ustedes saben que San Vicente es uno de los distritos que más creció, no solo de la provincia de Buenos Aires, de toda la Argentina.

En los últimos 10 años, entre los dos censos que está la estadística, se muestra un crecimiento, creo que 66 por ciento de la población, no llega a duplicarse pero más que la mitad, más que antes. Han venido muchísimas familias a radicarse; yo siempre lo cuento: vienen las familias buscando un destino, buscando sus oportunidades, vienen con ese entusiasmo, con esas ganas, a veces de otros distritos de nuestra provincia, a veces del interior, a veces también de otros países, vienen acá, algunos consiguen un terreno, un lugar, otros vienen a alquilar o a buscar alguna vivienda, pero después falta todo. En los lugares donde hay loteo, después faltan las calles, las veredas, el pavimento, la luz, el gas, el agua, la cloaca, y agrego, falta la escuela, la comisaría, el centro de salud. El Estado llega tarde, llega después. Y la verdad es que eso es porque hasta hace algún tiempo —antes de que asumiéramos nosotros— no había una planificación y no había recursos. Y tenía que ver con una cuestión ideológica, filosófica, esto de que el mercado soluciona todo solo.

Y ya van 3 años en esta etapa, en este episodio en que nos dicen: “lo mejor es que el Estado no esté; el Estado arruina”. Vieron que quien gobierna a nivel nacional dijo que venía a destruir el Estado desde adentro, y que rapidito, enseguida, todo iba a mejorar. Entonces, que a los primeros 3 meses la economía iba a crecer un montón, después que a los 6 meses, a los 12 meses, al año y medio, a los 2 años, a los 2 años y medio.

Hoy estamos viviendo una etapa donde, de nuevo, dijo el ministro de Economía nacional que estos iban a ser los mejores 18 meses de la historia argentina. Yo quiero que levante la mano uno que me diga que está viviendo los mejores 18 meses. Me pasa en todos lados. No es así. Las cosas no pasan porque hay una política económica que no busca ni el trabajo, ni el salario, busca la inversión extranjera, busca la minería, busca grandes negocios con nuestros recursos, pero después a San Vicente, a la provincia de Buenos Aires, no llega nada.

Y la verdad es que en un momento de festejo y de emoción, no vengo a traer estas cuestiones, simplemente vengo a decir que hoy en la provincia de Buenos Aires y en San Vicente tenemos para festejar que 64 familias tienen su vivienda porque no le hicimos caso al que gobierna a nivel nacional. No estamos destruyendo el Estado, estamos trabajando con las familias, con las empresas como las que hicieron estas viviendas para generar ese bienestar que no viene solo.

Hoy estamos celebrando. Lo hacíamos con las familias que recibieron recién las llaves y, conocieron por primera vez esas casas que tanto aspiraban. Hoy que el salario no da ni para pagar los gastos comunes, habituales; que la gente se está endeudando, es mucho más difícil alquilar y más difícil todavía, es casi imposible, comprar y conseguir la vivienda propia. Están en el mercado, uno mira por internet y encuentra en las aplicaciones que hay vivienda, pero es impagable. Y eso termina generando más problemas, porque entonces son más familias que no tienen vivienda y entonces suben los alquileres. Todo lo mismo, no solucionó, era una estafa,era una truchada, no era verdad, no iba a pasar; tres años así.

Nosotros tenemos en la Provincia 16.000 viviendas que abandonó el Gobierno nacional, que venían del gobierno anterior, como estas, y estas son 200, miren qué imponente que es, qué enorme que es, qué cambio que es. 16.000 viviendas solamente en la provincia de Buenos Aires abandonadas, que tenemos que cuidarlas para que no las intrusen y que no podemos ni siquiera hacernos cargo, no sabríamos con qué recursos, pero no podemos porque el Gobierno nacional se aferra, no quiere al Estado; lo que no quiere, en realidad, no es el Estado, sino a las cosas básicas de gobernar. Porque yo lo quiero decir: gobernar es crear trabajo, gobernar es mejorar ingresos, gobernar es que las personas con discapacidad reciban lo que se merecen, gobernar es que haya universidad pública, gobernar es que alcance para llegar a fin de mes, gobernar es que más familias puedan tener la vivienda propia. Como estamos hoy demostrando que con las dificultades que tiene la Provincia y el Municipio, acá estamos terminando esta vivienda. 

Yo primero quiero felicitarlos porque sé que esto es producto del esfuerzo de ustedes, es producto del esfuerzo de un pueblo; y felicitarlos también porque me parece que lo más importante que tenemos que hacer —ahora está pronto viniendo el papa León a la Argentina— es recordar valores muy profundos. Nos pueden tratar de sembrar egoísmo, odio, individualismo. Nosotros tenemos que recordar que no se va a ningún lado como pueblo, como sociedad, sin solidaridad, sin tenderle la mano al otro y sin justicia social. 

Y hoy estamos entregando estas 64 primeras viviendas, pero, luego —Nico me decía que más o menos si el tiempo ayuda, si todo anda bien— vamos a estar terminando una por día hasta completar las 200, que se van a ir entregando. Es una muestra de que se pueden hacer las cosas bien. Cada una de estas viviendas es digna, es de calidad, este barrio lo tienen que cuidar mucho, lo tienen que habitar. Tenemos que generar esa empatía con el otro y, sobre todo, es una convocatoria y un pedido, porque hoy están recibiendo ustedes o sus familiares la vivienda, tenemos que luchar para que, en la Argentina, los que no tienen casa la puedan tener.

Y para que se prenda de nuevo esa llama de la expectativa, de que las cosas van a andar mejor; nos quieren hacer creer que no, que es imposible. Para el que le diga que es imposible, quienes hoy están recibiendo la vivienda, invítenlos a ver que es posible, pero que necesita ese esfuerzo compartido, ese trabajo entre todos y que necesita, sobre todo, demostrar que esto no puede ser un país para pocos, que tiene que ser un país para los 47 millones de argentinos. Así que muchísimas gracias. A cuidarlo, a disfrutarlo y a seguir peleando porque los demás puedan tener esto mismo.

Muchas gracias.